EL LIDER DE HIZBULAH
Nasrallah
El actual secretario general de Hizbula, Hassan Nasrallah, es un claro ejemplo de liderazgo pragmático. A pesar de que su familia no tiene antecedentes académicos religiosos, de hecho el será el primer clérigo de la misma, no tardará en recibir el reconocimiento a su capacidad política y dirigente. A los 14 años era miembro de Amal, y cuatro más tarde dirigía el comité local de su ciudad. En 1982 fue expulsado de Amal por sus llamamientos a la resistencia armada ante la invasión sionista. Con 29 años recibirá el reconocimiento público del Ayyatollah iraní Khameini, quien vió en la figura de Nasrallah unas «importantes cualidades de liderazgo y convicciones ideológicas».
Siendo ya jefe de las Operaciones Militares de Hizbula, en 1992 es nombrado Secretario General, tras la muerte en atentado del anterior líder del movimiento, Abbas Mussawi. A pesar de la propaganda que desde Israel y EEUU se hace contra la figura del dirigente libanés, acusándole de «terrorista» y de imponer por la fuerza su modelo político, ya en 1994, Hassan Nasrallah señalaba que «no busco un estado islámico por la fuerza o la violencia, prefiero esperar el día que lleguemos a convencer a la población por medio del diálogo y en una atmósfera abierta que la única alternativa es la creación del estado islámico».
El 12 de septiembre de 1997, Nasrallah recibe un duro golpe. Su hijo mayor, al-Sayyed Hadi, muere tras una acción de la resistencia contra el Ejército de ocupación israelí. Ese mismo día el dirigente chiíta señaló en un acto público que no quiso suspender para «no dar satisfacción o muestras de debilidad al enemigo», que «el martirio de al-Sayyed Hadi muestra que nosotros, los líderes de Hizbula, no reservamos a nuestros hijos y les salvamos para el futuro. Nos enorgullecemos cuando nuestros hijos llegan al frente de batalla, y mantenemos la cabeza alta cuando mueren como mártires».
Liderazgo
Sus más acérrimos enemigos han tenido que reconocer la talla política de Nasrallah, «que ha sabido dirigir un movimiento muy importante, con un gran liderazgo, una clara visión de sus objetivos estratégicos y una larga experiencia en la lucha de guerrillas». El carismático liderazgo de Nasrallah sigue fiel a los objetivos fundacionales de Hizbula, «expulsar a los invasores de su país, representar a la comunidad chiíta en sus demandas y promover un gobierno islámico en el Líbano». A pesar de la importancia de los clérigos en este movimiento, Nasrallah admite que el Líbano es un estado multiconfesional y que la base a cualquier solución pasa por ese reconocimiento, junto al reconocimiento que el modelo definitivo estará basado en la experiencia libanesa y no en modelos importados.


Daniel dijo
El ejemplo de liderazgo es tan valiente que ha pasado toda la guerra contra Israel escondido como una alimaña en los sótanos de la embajada iraní en Beirut, mientras el sufrido pueblo libanés (sufrido porque primero sufrió a los palestinos de la OLP y ahora a los islamofascistas de Hezbollah) eran usados como escudos humanos por los criminales a sueldo de los sirios y de los iraníes. En fin todo un ejemplo de lucha musulmana. Que otros hagan la guerra por mi.
20 Agosto 2006 | 09:42 AM