Curiosa esta informacion publicada hoy en el gara.

La familia de Angel Berrueta, muerto a manos de un policía español y su hijo el 13 de marzo de 2004, ha recibido nuevas amenazas de muerte, por lo que ha presentado la correspondiente denuncia

Si el pasado 10 de marzo, la familia de Angel Berrueta, el panadero
de Donibane al que mataron un policía español y un hijo de éste dos
días después de los atentados del 11-M en Madrid, recibía un cálido
homenaje en Iruñea, la madrugada del viernes al sábado volvía a recibir
amenazas de muerte a través de varias llamadas telefónicas. Unas
amenazas que, tanto por su constancia como por el contenido de los
mensajes que se repiten, se toma muy en serio la familia.

Ayer mismo, Aitziber Berrueta Mañas presentó una denuncia en las
dependencias de la Policía Municipal de Iruñea, para poner en
conocimiento de ésta las amenazas recibidas durante la madrugada
anterior. En la primera de las llamadas, ya cerca de la una de la
madrugada, un hombre la insultó. Posteriormente, se percibió de que
volvían a llamarla desde el mismo número de teléfono (948 21 33 94, que
al parecer corresponde a una cabina de un establecimiento público), por
lo que no respondió. Aunque nerviosa, decidió intentar conciliar el
sueño, pero pasadas las tres de la madrugada resonó de nuevo el timbre
del teléfono. La llamada procedía del mismo número y al otro lado se
escuchaba la misma voz de varón.

Según recoge la denuncia ante la Policía Municipal, el hombre, que
no se identificó en ningún momento, comenzó a insultar y continuó
diciendo: «Vamos a matar a tu madre, que tiene que estar con tu padre
(...) Vamos a matarte, que merecéis que todos estéis muertos...». Y
concluyó gritando «¡Viva España!». No fue ésta la úlima llamada, pero a
la siguiente tampoco quiso responder.

Desde la muerte de Angel Berrueta, sus familiares han sufrido
constantes amenazas anónimas y, además, algunos de ellos son
especialmente perseguidos por agentes de la propia Policía española
cuando participan en cualquier tipo de acto reivindicativo.

ABRIL
El 31 de diciembre, se encontraron en la trasera del portal de la
vivienda, varias pintadas y en una se leía: «Abril, aquí yace la
familia Berrueta». Las nuevas amenazas han llegado la madrugada del
primer día del mes.

Me imagino que este tipo de amenazas no son relevantes, al fin y al cabo para empezar ni siquiera son reconocidas por nadie, y con nadie me refiero a supuestos democratas y medios de comunicacion, pasando por casi todos los politicos que siempre se acuerdan solo de determinadas victimas pero en fin como todos sabemos aqui el monopolio de la violencia segun algunos solo la tiene ETA.