America Latina
Haría bien la administración Bush en revisar los documentos de la XIV Cumbre del Movimiento de Países No Alineados, realizada este septiembre en La Habana, y que precisamente avalan y apoyan a Venezuela, Bolivia y Cuba contra las apetencias
de la ONU
La intención de Washington apunta a satanizar y destruir aquellos procesos y aquellas figuras que se opongan a sus designios, y para cumplirlos insiste en cuanta jugada y golpe sucio les sean posibles, incluida la violencia y el crimen, de los cuales América Latina tiene profundos y dolorosos recuerdos.
Buena parte de la actividad subversiva de los círculos norteamericanos de poder se orienta también contra el gobierno de Evo Morales, en Bolivia.
Los esfuerzos de las autoridades bolivianas por crear una Constitución que reconozca los derechos de todos los ciudadanos, sobre todo de los indígenas, preteridos eternos en el país, y los obstáculos que se impulsan ante la nacionalización de los hidrocarburos, conforman esa ofensiva enemiga que pretende hacer abortar el giro en que se esfuerza la nueva Bolivia.
El dramático llamado del vicepresidente Alvaro García al pueblo boliviano para defender con las armas en la mano los cambios y
transformaciones de elevado contenido social, que se realizan en ese
territorio, indica el nivel de intromisión y subversión de la Casa Blanca y su
contubernio con la desplazada oligarquía interna.
De manera que si hay intentos imperiales por terminar
con los movimientos políticos y sociales que están cambiando el rostro de
América Latina, también los pueblos del área son capaces a estas alturas de defender a brazo partido sus conquistas y frenar las apetencias
reconquistadoras que vienen desde el Norte.
Y lo que añade un toque trascendente a estos episodios es que no es la política de Washington, sino la defensa de los derechos de los pueblos a la autodeterminación, la que gana terreno y apoyo a escala mundial.
Haría bien la administración Bush en revisar los documentos de la XIV Cumbre del Movimiento de Países No Alineados, realizada este septiembre en La Habana, y que precisamente avalan y apoyan a Venezuela, Bolivia y Cuba contra las apetencias de la Casa Blanca

