ARTICULO DE JESUS LEZAUN
El PNV, para poder seguir disfrutando de su situación actual, no tiene más interés que terminar cuanto antes con su hipotético competidor, la izquierda abertzale.
No son capaces de comprender que las víctimas de la situación política somos también todos nosotros, los de las listas de los 15.000 hipotéticos candidatos, y todos los votantes, toda la izquierda que sufrimos lo indecible, a merced de las implacables listas policiales.
Sus intereses de partido que no son otras cosa que disfrutar del
poder que tiene y extraer al capital vasco todo el fruto que puede. Lo demás le da al pairo. Esta vez también estarían a punto de echar abajo el proceso aún no nato. ¿Qué han hecho el PNV y su aliado el PSOE? Nada. Y a proponer algo le llaman marear, ¡ya está bien! Estoy, con otros muchísimos, convencido de que al PNV le va bien la violencia. ¡Con las ganas que tenemos que termine los de la izquierda abertzale! Entonces nos veremos los rostros sin caretas, y nos mediremos las fuerzas a cuerpo limpio.
El PNV, (no chistaron ante las últimas torturas) y ellos lo saben, y sería tachado a todas horas de estrecho, de violento, de lo que les de la gana. Por rechazar todas las violencias y todas las armas, rechazo hasta la OTAN, una organización armada que ellos votaron . Que si somos esto o aquello, que si somos ilegales porque queremos, que nos divierten las elecciones de las Juntas, que ellos después ya se encargarán de ayudar a que las prohíban y para disfrutar de los beneficios de todo tipo que ello les aporta. Y tan tranquilos, ¡ellos los demócratas! ¿A quién beneficia una cosa? . Le dicen a la izquierda todas horas que haga política. ¿Y cómo se hace política disueltos, procesados y criminalizados a todas horas, eliminados de las instituciones...? ¡Como no lo hagan por ellos los angelitos de Imaz!
Uno podrá estar más o menos conforme con el plan llamado Ibarretxe. Pero lo que subyace debajo de él, sociológica, económica y políticamente es una sociedad clasista, capitalista en estado puro, del máximo beneficio de unos pocos, del mercado libre, de la libre competencia para que se imponga siempre el más fuerte. Por eso uno se pregunta inexorablemente: sí,
abertzale sí, ¿pero a qué precio? ¿ A cualquiera? Yo, por no decir otra cosa, dudo al máximo. ¿Una sociedad capitalista a ultranza, al estilo de Neguri por ejemplo, que se hizo con el PNV hace mucho tiempo, desde su mismo principio, y que mandó en él a sus anchas? Pues no, al menos dudo al máximo
como he dicho, junto con tanto abertzale de una pieza, de izquierda radical si se quiere, y que en ese caso quizá preferiría ser ácrata, internacionalista, socialista... ¡Ya está bien de tanto mando y de tanto beneficiarse unos pocos, los de siempre de todo! Los legales, claro. Lo siento por la abundancia de gente del pueblo, de la mejor voluntad, que les vota en abundancia.

