Una de miedo para los del PP
El ex-rector de la Universidad del País Vasco,
Emilio Barberá, que huyó de la Justicia en 1991 acusado
de los delitos de prevaricación, malversación de fondos
públicos y falsificación de documentos es el responsable
de Universidades de la Comunidad valenciana, cargo para el que fue
nombrado por el Gobierno del PP. Según informa El
Plural "nadie parece preocuparse por este pájaro
que aún vuela en libertad, al amparo de la mayoría
absoluta del Partido Popular en la Comunidad Valenciana".
El diario digital recuerda que "Emilio
Barberá fue rector de la Universidad del País Vasco
entre 1985 y 1991, donde, supuestamente, se habrían producido
sus primeras actuaciones en contra de la ley. Según describió
el periodista Javier Ortiz en
su página web, en aquellos años, entre
otras lindezas, el rector organizó “desde viajes en
pandilla a Nueva York en los que se pagaba todo, hasta la adquisición
de cámaras de vídeo, con las tarjetas Visa del Rectorado,
hasta renovaciones constantes del césped del campus (que,
tratándose de Vizcaya, es fácil comprender que se
secaba un mes sí y otro también”, ironizó
el periodista)
Soborno frustrado
Precisamente, Ortiz, en 1991 y como “enviado imperial”
-como él mismo se denominó cuando Pedro J. lo envió
al País Vasco- del diario El Mundo en sus comienzos, destapó
los escándalos de corrupción y otros delitos que impunemente
había cometido Barberá en su cargo de la universidad
pública. El entonces rector intentó sobornar por teléfono
a Ortiz para que éste dejara de airear el tema, pero el viejo
periodista grabó aquella conversación y al día
siguiente la publicó. Tras el descubrimiento de estas informaciones,
los estudiantes se movilizaron y empezaron a acudir a clase con
camisetas en las que se exigía la dimisión de Barberá,
la justicia hizo su trabajo y el Tribunal de Cuentas se puso a investigar
el tema.
Ostracismo por corrupción
Emilio Barberá dimitió de su cargo como rector el
3 de septiembre de 1991 y poco después se vio obligado a
salir del país ante el acoso de la ley. Pero no se fue con
las manos vacías. Según publicó El País
en una información el 9 de marzo de 2006, dos días
después de presentar su dimisión, el rector en funciones
de la Universidad del País Vasco, vicerrector del equipo
de Barberá, firmó una resolución injustificada
por la que se le reconocía a éste una “licencia
retribuida de un año”, es decir, que se le pagó
alrededor de 35.000 euros que equivalían a un año
de su sueldo.
Querella criminal
Un colectivo de 101 representantes de todos los estamentos de la
UPV se constituyó como acusación particular presentando
una querella criminal contra Barberá por las irregularidades
detectadas durante su gestión tal y como cuenta El Mundo
en una noticia del 25 de enero de 1995. El Tribunal Supremo les
dio la razón en 1999 y obligó a Barberá a devolver
el cobro ilegal de los 35.000 euros. Sin embargo, éste estaba
en paradero desconocido y en su nombre acudieron al juzgado el procurador
Xavier Núñez Irueta y el abogado José Antonio
Esteban.
Al amparo del PP
Según Javier
Ortiz, este sospechoso ex rector se afincó en
Canadá hasta que, en marzo de 2006, el Gobierno Regional
de la Comunidad Valenciana, donde el Partido Popular tiene la mayoría
absoluta y obviando su más que turbio pasado, lo nombró
Responsable de Universidades de la comunidad. El Consell destacó
entonces la trayectoria de Barberá por tener “40 patentes
internacionales” y por ser cofundador de diversas empresas
de investigación.
Impune
Casi nadie se echó las manos a la cabeza cuando el Consell
anunció este nombramiento y aún hoy Barberá
sigue impune, ocupando un cargo público después de
haberse aprovechado durante 6 años del dinero de todos los
españoles. Ante esto, el propio periodista Javier Ortiz,
se escandaliza en un post que colgó en
su blog el 15 de julio de 2007y pregunta retóricamente:
“¿A qué narices se dedica el Partit Socialista
del País Valencià? ¿E Izquierda Unida, y San
Pito Pato? ¡Un individuo que tuvo que salir huyendo de la
Universidad Vasca perseguido por un reguero de corrupción,
encargado de los asuntos universitarios de la Comunidad Valenciana,
y nadie dice nada!”

