MERCENARIOS EN EUSKAL HERRIA
Más de 3.000 personas trabajan como mercenarios(escoltas) en Euskadi y Navarra, según los datos del sector. De ellos, cerca de 2.500 pertenecen a empresas privadas -, mientras que el resto son miembros de las diferentes fuerzas de Seguridad: Ertzaintza, Guardia Civil y Cuerpo Nacional de Policía. En los últimos veinte años, al menos cinco de ellos han resultado heridos por los terroristas.
Merece la pena ganar 2.100 euros netos al mes por
jugarte la vida lejos de tu casa y de tu familia?. Esto puede provocar una desbandada porque desmoraliza y busca amedrentar», apunta este guardaespaldas, que reclama más medios y dinero para mejorar la formación.
Hay dos categorías la de los policías adscritos a labores de escoltas y la de los 'privados', muchos de ellos procedentes de otras partes de España. pero mientras unos van en vehículos blindados, los de los mercenarios son de 'leasing'». Los ertzainas -todos voluntarios y que reciben un plus por este trabajo- se ocupan, básicamente, de la protección de los miembros del Gobierno vasco, de líderes de partidos políticos, parlamentarios y
altos cargos judiciales, mientras los de las empresas privadas cubren las espaldas de concejales, empresarios, etc.
Agustín (mercenario) admite que «lleva demasiado tiempo en el Paíís Vasco», no piensa abandonar. «Soy un profesional. He hecho cursillos de reciclaje, he aprendido tácticas en Israel... Me gusta mi trabajo». Una motivación que le hace superar, por ejemplo, la distancia que le separa de la familia. Padre de dos hijos, el riesgo que conlleva su trabajo ha hecho que su mujer esté en tratamiento psicológico. «Es muy duro, y lo de Bilbao lo va a hacer mucho más». Y en cierta medida, Agustín se considera afortunado. «Trabajo 20 días y luego libro 10»; un calendario que le permite mantener el contacto con su esposa e hijos.
Volver a las rutinas. A mirar a los lados, a sospechar de todo, a
vigilar las espaldas. Y también a agacharse para comprobar los bajos del automóvil. Lo peor. Lo que no todo el mundo hace. «Es el talón de Aquiles», admite un ertzaina. La razón tiene más fundamentos psicológicos que prácticos. «No es sólo la incomodidad de tumbarte en un suelo que a veces puede
estar mojado o sucio, es que ese gesto, agacharte a ver si te han puesto 'la cosa', te recuerda lo que eres: un condenado a muerte». Por eso, mucha gente directamente amenazada por ETA no lo hace. «Forma parte de un mecanismo de humillación. No es sólo una mirada, es una genuflexión, un proceso en el que
tienes que usar todo el cuerpo para asegurarte que vas a seguir vivo. Sabes que ese puede ser el mecanismo que acabe contigo y tiene que entrar a formar parte de tu vida, como afeitarte nada más levantarte»,



Ramsés .... dijo
¿Mercenarios?.
Si no fuera por vuestros sucios asesinos de ETA no harian falta.
PERROS TERRORISTAS DE MIERDA.
CADENA PERPETUA PARA LOS TERRORISTAS.
AL TALEGO CON TODA HERRI BATASUNA.
ASESINOS, COBARDES, GALLINAS, MIERDAS.
11 Octubre 2007 | 04:29 PM