UN PLAN DE PENSIONES
Lo
que sigue es casi la transcripción literal de una llamada telefónica
efectuada hace unos días. Nada de lo hablado y propuesto les sonará
ajeno.
que sigue es casi la transcripción literal de una llamada telefónica
efectuada hace unos días. Nada de lo hablado y propuesto les sonará
ajeno.
- Buenos días, mi nombre es Jacqueline, ¿puedo hablar con el hombre de la casa?
- ...
- Perdón, mi nombre es Jacqueline, ¿puedo hablar con el hombre de la casa?
- Sí, si, le escucho
-Buenos días, mi nombre es Jacqueline y esta llamada es para ofrecerle un servicio que con toda seguridad le va a interesar
- ...
- Le hablo en nombre de Bankinter y es para ofrecer un producto revolucionario
- Coño, como Lenin...
- Perdón...
-
No, disculpe es que me había quedado pensando en lo de revolucionario
y en el porqué del hombre de la casa, ¿no le sirve nadie más?
- Pero, ¿es usted el hombre de la casa?
- Sí, sí, pero...
- Ah, mucho gusto, mi nombre es Jacqueline y el motivo del llamando es para ofrecerle un producto que no podrá rechazar.
- Sé que se lo habrán dicho mil veces pero...es que no puedo atenderle ahora
- Le voy a pedir que me escuche, son apenas unos segundos
- De acuerdo, pero le pido un favor
- ...
- No me diga más que se llama Jacqueline, es por mi salud, ¿sabe?
- ¿Tiene usted Plan de pensiones?
- No
- Bien, eso es porque aún no ha encontrado el suyo..., hasta hoy
- ...
- Pero si tendrá usted un sueldo
- Sí, sí, debo ser un privilegiado...en esta época
- ¿Y no tiene Plan de pensiones?
- No....yo
- Discúlpeme pero le valoro la osadía
- Es que...
- No se ha detenido a pensar qué será de usted cuando le llegue la edad de la jubilación
- Bueno, es que yo aporto todos los meses
- ¿A quién?
- Bueno, lo que me descuentan todos los meses, el aporte que hago al Estado
- Pero por favor, confiar en que sobreviva el Estado dentro de unos años me parece casi una ingenuidad
- Entonces, ¿qué nos queda?
-
En realidad usted ha tenido suerte de que lo hayamos llamado, porque
desde hoy mismo podrá hacerse el Plan de Pensiones y respirar
tranquilo
- Uffffffff
- Exacto, porque las condiciones son
excelentes. Fíjese que le damos el uno por ciento del capital que nos
deposite, así, en efectivo. Sin más requisitos, para que lo incorpore
al ahorro o lo utilice en el consumo para hacer mover la economía
- Me quedo atónito
- ¿Por la oferta?
- No, porque le estoy dando vueltas a lo que me dijo sobre el estado terminal del Estado.
- Ya
- La verdad es que es para preocuparse
- Eso es seguro
- ¿Y qué hago con todo lo que he aportado?
- No piense en eso, piense en lo que le queda por delante
- Disculpe, pero en la oferta no hay un apartado para recuperarlo.
- Tendría que consultarlo
- No lo digo por el dinero, es por mi dignidad
- Entiendo
-
Se da cuenta de lo que significa que millones de afectados hayan puesto
su dinero cada mes y luego el Estado da quiebra... seguro que los
políticos del sistema mirarán para otro lado
- Inclusive es más,
todos deben tener Plan de pensiones, a los diputados les acaban de
hacer uno privado, sin ir más lejos. No sé si lo leyó.
- ¿Qué me dice?, pero...entonces estamos ante un fraude en toda regla
- Y tanto
- ¿Le digo una cosa?
- Que se hace el Plan de Pensiones
- No, que me alegro que me haya llamado para aclararme. Yo es que soy muy confiado en esto de la economía, sabe.
- A mí me pasa igual
- De todos modos, admítame una pregunta
- Sí, claro
- ¿Qué pasa si el que quiebra es el banco que me ofrece el Plan?
- Tiene un seguro
- ¿Un seguro?
- Sí, avalado por el Estado
- ¿El que acaba de quebrar?
-
Bueno..., es que en la planilla que me han dado no tengo ese supuesto.
Ni siquiera tengo previsto que el cliente va a preguntar tantas cosas
- Entiendo
-
Mire, en realidad, yo no lo quiero engañar. Como habrá observado por mi
acento, soy dominicana, trabajo sin contrato once horas para una
empresa de telemarketing e igual le vendo hoy el Plan de pensiones que
mañana móviles.
- Ah
- Como se hará una idea es un trabajo muy ameno y variado, y si le digo cuánto me pagan...ni se imagina
- Vamos, que no tiene usted ni para el Plan de pensiones
- ¿Plan de pensiones?, por favor, casi no tengo para comer, no se burle
- No, por favor, disculpe si la he molestado
- Bueno, ¿se hace el Plan o no? Es que voy a comisión sabe, si no se lo hace lo intento con otro abonado
- Lo siento Jacqueline pero voy a seguir con el Plan del Estado. Es como le diría...una especie de lealtad ideológica
- No se fía, ¿verdad?
- ¿De la banca y las compañías de seguros?, no mucho, la verdad.
- De todos modos gracias por la atención
- Suerte
- ...
- Perdón, mi nombre es Jacqueline, ¿puedo hablar con el hombre de la casa?
- Sí, si, le escucho
-Buenos días, mi nombre es Jacqueline y esta llamada es para ofrecerle un servicio que con toda seguridad le va a interesar
- ...
- Le hablo en nombre de Bankinter y es para ofrecer un producto revolucionario
- Coño, como Lenin...
- Perdón...
-
No, disculpe es que me había quedado pensando en lo de revolucionario
y en el porqué del hombre de la casa, ¿no le sirve nadie más?
- Pero, ¿es usted el hombre de la casa?
- Sí, sí, pero...
- Ah, mucho gusto, mi nombre es Jacqueline y el motivo del llamando es para ofrecerle un producto que no podrá rechazar.
- Sé que se lo habrán dicho mil veces pero...es que no puedo atenderle ahora
- Le voy a pedir que me escuche, son apenas unos segundos
- De acuerdo, pero le pido un favor
- ...
- No me diga más que se llama Jacqueline, es por mi salud, ¿sabe?
- ¿Tiene usted Plan de pensiones?
- No
- Bien, eso es porque aún no ha encontrado el suyo..., hasta hoy
- ...
- Pero si tendrá usted un sueldo
- Sí, sí, debo ser un privilegiado...en esta época
- ¿Y no tiene Plan de pensiones?
- No....yo
- Discúlpeme pero le valoro la osadía
- Es que...
- No se ha detenido a pensar qué será de usted cuando le llegue la edad de la jubilación
- Bueno, es que yo aporto todos los meses
- ¿A quién?
- Bueno, lo que me descuentan todos los meses, el aporte que hago al Estado
- Pero por favor, confiar en que sobreviva el Estado dentro de unos años me parece casi una ingenuidad
- Entonces, ¿qué nos queda?
-
En realidad usted ha tenido suerte de que lo hayamos llamado, porque
desde hoy mismo podrá hacerse el Plan de Pensiones y respirar
tranquilo
- Uffffffff
- Exacto, porque las condiciones son
excelentes. Fíjese que le damos el uno por ciento del capital que nos
deposite, así, en efectivo. Sin más requisitos, para que lo incorpore
al ahorro o lo utilice en el consumo para hacer mover la economía
- Me quedo atónito
- ¿Por la oferta?
- No, porque le estoy dando vueltas a lo que me dijo sobre el estado terminal del Estado.
- Ya
- La verdad es que es para preocuparse
- Eso es seguro
- ¿Y qué hago con todo lo que he aportado?
- No piense en eso, piense en lo que le queda por delante
- Disculpe, pero en la oferta no hay un apartado para recuperarlo.
- Tendría que consultarlo
- No lo digo por el dinero, es por mi dignidad
- Entiendo
-
Se da cuenta de lo que significa que millones de afectados hayan puesto
su dinero cada mes y luego el Estado da quiebra... seguro que los
políticos del sistema mirarán para otro lado
- Inclusive es más,
todos deben tener Plan de pensiones, a los diputados les acaban de
hacer uno privado, sin ir más lejos. No sé si lo leyó.
- ¿Qué me dice?, pero...entonces estamos ante un fraude en toda regla
- Y tanto
- ¿Le digo una cosa?
- Que se hace el Plan de Pensiones
- No, que me alegro que me haya llamado para aclararme. Yo es que soy muy confiado en esto de la economía, sabe.
- A mí me pasa igual
- De todos modos, admítame una pregunta
- Sí, claro
- ¿Qué pasa si el que quiebra es el banco que me ofrece el Plan?
- Tiene un seguro
- ¿Un seguro?
- Sí, avalado por el Estado
- ¿El que acaba de quebrar?
-
Bueno..., es que en la planilla que me han dado no tengo ese supuesto.
Ni siquiera tengo previsto que el cliente va a preguntar tantas cosas
- Entiendo
-
Mire, en realidad, yo no lo quiero engañar. Como habrá observado por mi
acento, soy dominicana, trabajo sin contrato once horas para una
empresa de telemarketing e igual le vendo hoy el Plan de pensiones que
mañana móviles.
- Ah
- Como se hará una idea es un trabajo muy ameno y variado, y si le digo cuánto me pagan...ni se imagina
- Vamos, que no tiene usted ni para el Plan de pensiones
- ¿Plan de pensiones?, por favor, casi no tengo para comer, no se burle
- No, por favor, disculpe si la he molestado
- Bueno, ¿se hace el Plan o no? Es que voy a comisión sabe, si no se lo hace lo intento con otro abonado
- Lo siento Jacqueline pero voy a seguir con el Plan del Estado. Es como le diría...una especie de lealtad ideológica
- No se fía, ¿verdad?
- ¿De la banca y las compañías de seguros?, no mucho, la verdad.
- De todos modos gracias por la atención
- Suerte

