A VUELTAS CON LA INTOXICACION INFORMATIVA
El consejero de Interior del Gobierno de Lakua, Javier Balza, manifestó el domingo que la operación policial que horas antes se saldó con la detención de Agurne Salterain y Oroitz Aldekoa «es un paso importante» en la lucha contra ETA, y se congratuló por la labor de vigilancia de la Unidad de Información de la Ertzaintza «con el fin de poder localizar a los ahora arrestados». A pesar de estas palabras, llamó la atención que, a renglón seguido, apuntara que las imputaciones contra los durangarras se conocerían «cuando sean puestos ante la Audiencia Nacional», ya que lo único que se afirmaba en ese sentido en la escueta nota que difundió su Departamento era que dieron «cobertura al presunto miembro de ETA Gorka Lupiáñez».
La información que ayer hizo pública Askatasuna respecto a las circunstancias de los arrestos deja en evidencia las manifestaciones de Balza, así como las realizadas por otros dirigentes políticos e institucionales como el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba -habló de «nuevo éxito en la lucha antiterrorista»- o el secretario general del PSE, Patxi López, quien no dudó a la hora de asegurar que «hay dos personas menos dispuestas a atentar contra nuestra paz y nuestra libertad». Frente a todo eso, el organismo antirrepresivo explicó que los dos jóvenes durangarras estaban a la espera de ser llamados a declarar a la Audiencia Nacional.
«Después de la detención de Gorka Lupiáñez [el 6 de diciembre en Berriz a manos de efectivos de la Guardia Civil] y tras conocer que sus nombres apare- cían en la declaración que hizo Gorka bajo torturas, Oroitz Aldekoa y Agurne Salterain pidieron presentarse voluntariamente en la Audiencia Nacional. Se encontraban en casa de sus padres a la espera de ser llamados, ya que les dijeron que les iban a concretar una cita», indicó en un comunicado, haciendo hincapié en el hecho de que, a sabiendas de esa situación, sus fotografías e identidades fueran difundidas en la lista de los militantes de ETA «más buscados» elaborada por la Guardia Civil.
Este hecho llevó a Askatasu-na a afirmar que esta operación se enmarca «en la propaganda de guerra» del Ejecutivo del PSOE y de su titular de Interior, Pérez Rubalcaba

