UN CUARTEL MENOS EN CALAHORRA
ETA ha reaparecido en Calahorra, La Rioja, con un atentado con coche bomba contra la casa cuartel de la localidad. Para ello, los miembros de ETA han utilizado entre 50 y 80 kilos de explosivos, según fuentes de la investigación. No ha habido que lamentar víctimas, tan sólo heridos leves por cortes de cristales. La fuerza de la explosión sí ha causado graves materiales debido a la mala colocación del coche que ha propagado la onda expansiva contra las casas cercanas, según la investigación. Las mismas fuentes indican que han sido cuatro los miembros de ETA que han llevado a cabo el atentado.
Los investigadores creen que los presuntos etarras no tenían demasiado preparado el ataque. Sólo han contado con dos horas de margen (desde el robo del vehículo ahsta que se ha producido la explosión) para colocar el coche que han situado junto a un muro de gran altura lo que ha provocado más daños en los edificios colindantes que en el cuartel. Esto es, según los investigadores, porque el muro ha enviado la onda expansiva contra las viviendas en vez de contra el objetivo primordial que era la casa cuartel.
En principio, en el atentado han participado cuatro personas, según fuentes de la investigación. Tres presuntos etarras han parado a punta de pistola a la pareja con la cara descubierta, uno de ellos ha permanecido junto a los secuestrados a quienes ha mantenido atados hasta después de la explosión. Otro terrorista se ha desplazado en el vehículo robado, que ha dejado aparcado frente al cuartel, según ha quedado reflejado en la grabación de las cámaras de seguridad: éste iba encapuchado. Los otros dos le han seguido hasta Calahorra en un segundo vehículo. Uno ha esperado en el coche para la huída y el otro ha vigilado la zona. Finalmente, los tres han huído.
Aviso a la DYA y localización de los retenidos
A las 13.28 horas, un comunicante en nombre de ETA ha alertado a la asociación de Ayuda en carretera DYA de Vizcaya, de la colocación del coche bomba en los alrededores de la casa cuartel informando de que explotaría media hora después. El comunicante proporcionó la matrícula, el modelo y el color del vehículo. Los agentes han encontrado el coche diez minutos antes de la explosión pero no han tenido tiempo de desactivarlo.
La explosión ha desplazado el vehículo al menos 40 metros hasta el otro lado de la vía. Los edificios más afectados son los de la calle General Gallarza, donde todos los cristales se han roto a consecuencia de la explosión. También se han producido importantes daños en fachadas, ventanas y persianas. La deflagración ha afectado también a los edificios de calles colindantes, como la calle 2 de mayo, donde se encuentra la Delegación de Hacienda, visiblemente dañado.
Tras la primera explosión, los especialistas en desactivación (TEDAX) han rastreado con perros la zona acordonada por la Guardia Civil y han descartado la presencia de un segundo coche bomba, según ha declarado el delegado del Gobierno en La Rioja, José Antonio Ulecia. Según ha apuntado, los agentes habían sospechado de dos vehículos, pero su propietarios han sido identificados y han quedado disipadas las dudas.
Apenas media hora después de la explosión, la Ertzaintza ha recibido un aviso con la localización de los propietarios del coche en un monte de la Sierra de Toloño, en Álava, a unos cien kilómetros del lugar del atentado. Tras el rescate, la policía autónoma vasca ha tomado declaración a los propietarios del coche.

