BARCINA,UN MAL BICHO
Hace diez meses, los tribunales españoles decretaron que la lista de ANV era legal sólo en una capital vasca: Iruñea. Pero el Ayuntamiento nunca aceptó esa decisión. En una escalada progresiva, primero prohibió a sus ediles usar la sala de prensa, luego les echó de los organismos de representación municipal, más tarde ha suspendido el grupo sin que ningún juez lo haya ordenado, y el último episodio ha sido prohibirles celebrar bodas civiles y retirarles el correo electrónico

