CONDENAS A LA VIOLENCIA DE ETA
Un mes después del último atentado mortal de ETA, la democracia vuelve a exigir condenas judiciales, pero también condenas éticas olvidando que ella apenas condenó judicialmente sus propios excesos, que sigue sin condenarlos éticamente y que continúa encogiéndose de hombros ante vulneraciones de derechos humanos que se siguen sucediendo en su seno. No es cuestión de trivializar esta última muerte, ni de compararla con otras o con otros sufrimientos, ni de justificarla. Sólo se trata de no instrumentalizarla. Porque la condena ética que se busca sólo esconde una instrumentalización política. Porque algunos de los que buscan esa condena, esconden muchos silencios.



X dijo
Durante los juicios de Nuremberg varios de los jerarcas nazis se dirigieron a los delegados de la Unión soviética y ante los crímines de los que se les acusaba contestaron ¿Y tú que?. Una expresión que se utilizaba en Derecho Romano que significaba que quien juzga no puede ser culpable de los mismos crímenes. En el fondo las excusas para no condenar son las excusas para no deslegitimar, la espiral de violencia y círculo vicioso atentados - represión es culpa del que enciende la mecha. Cuando un terrorista es metido en la cárcel después de matar a un concejal no se le está reprimiendo porque sí. Muchas veces se habla de que la solución pasa por abordar el conflicto entre las dos partes, la solución quizás sea que unos reconozcan que el problema son ellos.
El suicidio sería una buena estrategia, sin ETA seríamos todos mucho más felices.
8 Abril 2008 | 02:30 PM