ACOSO POLICIAL
El ex preso polÃtico, que compareció junto a otros vecinos de Bilbo que han padecido otros episodios de acoso policial en las últimas semanas, relató el secuestro y agresión que ha sufrido en los últimos dÃas. Lo sitú como colofón a un seguimiento «asfixiante» por parte de individuos que se identificaron como miembros de la Ertzaintza.
Nervioso por lo padecido, aunque muy sereno ante los medios de comunicación, Fernández explicó que el pasado 19 de mayo, sobre las 11.30, salÃa del Instituto de Elorrieta, en el barrio de San Inazio. Entonces fue abordado por una persona que, cogiéndole del brazo, le dijo: «Lander, ven con nosotros». En ese instante, otro individuo lo asió del otro brazo y lo metieron en un coche, conducido por una tercera persona. Para entonces, al santutxuarra ya le habÃan dicho que eran policÃas autonómicos.
Tras un trayecto de cinco minutos, el turismo se paró en un descampado apartado, cerca de la carretera que va de Lutxana-Erandio a Asua. AllÃ, según comentó, le dijeron que un juez tenÃa pruebas para encarcelarle diez años y le ofrecieron colaborar con ellos para evitarlo.
«Esto ha cambiado mucho, ya no es como antes, ahora está Ares», le comentaron para obligarle a seguir sus órdenes, entre otras amenazas. Fernández, atemorizado, les respondió que debÃa retornar al instituto a las 12.10 para efectuar un examen, a lo que accedieron, no sin antes citarle para las 15.00, a la salida. Tras la prueba, salió del centro en compañÃa de otros alumnos. Sus acosadores no estaban.
A la jornada siguiente, sobre las 12.45, cuando abandonaba el instituto, se encontró con dos de las personas del dÃa anterior, cruzadas de brazos, junto a una cafeterÃa próxima, observándole sin decir nada. El ex preso, intranquilo, optó por retornar a su domicilio acompañado de compañeros de clase.
La situación se volvió a reproducir el 22 de mayo, cuando detectó la presencia de «personas extrañas» que seguÃan sus pasos. Por precaución, continuó acudiendo a clase bajo la protección de allegados.
El miércoles pasado, 27 de mayo, acudió en el coche de un amigo al centro donde estudia en San Inazio y retornó con éste a su domicilio en Santutxu. En la calle Juan Viar, a escasos 30 metros de su vivienda, fue abordado por los tres individuos que le habÃan secuestrado dÃas atrás, que iban acompañados por una cuarta persona.
Después de amenazarle, como hicieron el dÃa en que fue llevado a un paraje escondido en Asua, los supuestos ertzainas le empujaron, cayendo al suelo. Entre gritos y amenazas, añadió Fernández ante los periodistas, le indicaron que estaba detenido. Viendo que la agresión no cesaba, el ex preso comenzó a gritar y trató de zafarse de ellos. La respuesta fue introducirle un pañuelo de papel en la boca para hacerle callar.
Varios testigos
Lander Fernández rememoró, como ya hizo el mismo miércoles al presentar una denuncia en el Juzgado de Guardia de Bilbo, que hubo muchos testigos de la agresión. Se trata de trabajadores, personas que estaban en los establecimientos de la zona y aquellos que llevaban a sus hijos a un colegio próximo, al ser la hora de entrada.
La vÃctima resaltó que al tratar de intermediar los agresores mostraron en sus manos «una especie de placa», aseguraron que eran policÃas y conminaron a los testigos a olvidarse de lo visto. Después, se fueron.
Fernández acudió a un centro sanitario, donde un médico detectó lesiones en el codo derecho, en la espinilla de la pierna derecha y una marca debajo del ojo derecho, producidas al ser tirado al suelo violentamente.



Andrea dijo
¿Es del Gara? Es que sé que lo habÃa leÃdo en algún sitio...
Yo creo q con los antecedentes q tiene, son cosas q no le vienen de sorpresa al chico, no? Aun asÃ, me resulta indignante q sigan pasando estas cosas... y lo peor es q tampoco se puede hacer nada para evitarlo.
29 Mayo 2009 | 09:03 PM