CARTA
En la redacción de inSurGente hemos recibido esta mañana una carta que, por su descripción de la realidad, queremos compartir con todos ustedes.
No estoy desempleado. Trabajo diez horas en un taller mecánico desde hace once años, gano 1.100 euros por mes, con pagas y horas extras incluídas.
Mis números son:
550 euros de hipoteca (un piso de 67 metros en la calle Marcelo Usera en Carabanchel, Madrid)
125 euros de un préstamo de una obra que hubo que hacerle al piso y de los muebles que compramos.
350 que le paso a mi ex mujer porque tenemos en común una pequeña de tres años.
100 euros de agua, butano, luz, móvil (me acabo de dar de baja definitiva), tarjeta de transporte (trabajo cerca de Argüelles, en la otra punta de Madrid).
Como ven, antes de empezar a comer ya tengo un presupuesto de 1,125 euros, es decir, por encima de lo que gano. Estoy desesperado, mis padres me dicen que me vaya con ellos, pero son muy mayores y viven en un pueblo de Cantabria, esto supondría no poder ver a mi hija. He puesto carteles para alquilar una de las dos habitaciones pequeñas del apartamento, de ir con un vecino a vender los domingos a un baratillo cosas que encontramos por ahí... No se, he tomado la decisión de ir a comer a un centro religioso que reparten alimentos cerca de mi trabajo. Soy un obrero.
Gracias.
Carlos Maestre.
(Perdenen las faltas de ortografía)
Madrid, 18 de marzo de 2010.

